MIS COMPLICADOS 6 MESES
En mi confinamiento hubo días buenos, días malos y días grises. Es decir, un montón de emociones encontrados. Había momentos que me alegraba porque la cuarentena me salvó de hacer unos exámenes y, con ello, mejoré mis calificaciones. Por otro lado, he de decir que hubo muchos momentos de incertidumbre por mi mamá ya que ella tiene diabetes y debíamos tener serios cuidados pues pensaba que, si contrae el coronavirus, puede morir, cosa que no quiero. Otra de las actividades que realicé fue leer los libros que tenía pendientes y veía series pero, luego… ¡ya no había más que hacer! Pude haber intentado escribir mi libro, pero, sentía “el síndrome del impostor” y no hacía nada, el ejercicio fue igual, pude hacer, pero, no hice porque no me nacía y, para mí, era inútil intentarlo. Me arrepiento de no haber escrito nada, pero simplemente no lo hacía por que me daba vergüenza lo que escribía y pues al final desistí. Implementé una rutina para no perder la razón a la vez que buscaba con d...